Camille Claudel

En el rescate de Hipatias, el mundo de la escultura escondió la figura de Camille Claudel (1864-1943) tras la de Auguste Rodin. Marta García, alumna de 2º de Bachillerato C, nos la descubre:

La belleza y el talento de la obra artística de Camille Claudel se vio siempre ensombrecidacamille por la tormentosa relación que mantuvo con su mentor y amante Auguste Rodin. En el plano artístico, a pesar de que Camille se situó a la altura del maestro y creó esculturas de alto valor, siempre se le supuso menos capacidad que a Rodin, quien muchos creyeron autor verdadero de su obra. Como en muchos otros casos, es más que probable que si Camille Claudel hubiera nacido hombre, otro hubiera sido su reconocimiento.

Era impensable que aquella joven hermosa y de aspecto frágil fuera capaz de crear esculturas como la bella Sakountala. Empezó entonces una relación tormentosa, en la que Camille seguía perdidamente enamorada del hombre al que también odiaba por recibir reconocimiento público, constantes encargos y alabanzas en todas sus exposiciones, mientras ella no escapaba del cliché de alumna aventajada.

El distanciamiento entre ambos acabó en ruptura en 1898. Empezó entonces un período obsesivo de creación del que nació una de sus obras más famosas, La edad madura, en la que aparece una figura femenina arrodillada agarrando a un hombre que se lo lleva una mujer adulta de rostro siniestro. Toda una alegoría de su existencia.

Cuando en 1913 fallece su padre, Camille se sintió completamente sola. Su hermano, que estaba en la lejana China ejerciendo de diplomático no pudo consolarla ni salvarla de su trágico final. Un final al que la condujo su propia madre, quien hizo ingresarla en el sanatorio de Ville Evard. El diagnóstico oficial fue manía persecutoria y delirios de grandeza. Las cartas descubiertas años después, descubrieron a una mujer en su sano juicio que fue manipulada y maltratada por su entorno.

En la actualidad, el Museo Rodin es el que recoge el número más grande de obras de la escultora.

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