25 de Noviembre para condenar, recordar y visibilizar

El pasado 25 de Noviembre, en nuestro centro, como en tantos otros, se conmemoró el día contra la violencia de género, un acto que no deja de ser un espacio para la reflexión, para el recuerdo de las víctimas, y con el deseo de que este sea, por fin, el último 25 de noviembre. El manifiesto que cada año recoge el sentir de la comunidad del Capellanía no podía dejar de ser la primera entrada de nuestro blog, para agradecer al alumnado que ha representado al centro con su redacción y posterior lectura:

Manifiesto en el Día Internacional contra la Violencia de Género

«Hoy es un día en favor de la mujer. Este día es fecha para la denuncia del machismo, del sistema patriarcal donde vivimos, que nos cosifica y sexualiza desde la pubertad. Es día para recordar a nuestras hermanas sin voz, y hablar por ellas.

Es día para poner de manifiesto cómo este sexismo no sólo atenta de manera directa, de hombre a mujer, sino que consigue enfrentarnos entre nosotras mismas, al haber aceptado unas normas que solo sirven para su juego, no para el nuestro.

La violencia contra las mujeres es una de las más degradantes violaciones de los Derechos Humanos, no respeta fronteras, culturas o niveles económicos. Está presente en épocas de conflicto y en tiempos de paz; en el hogar, en el trabajo y en la calle.

1 de cada 3 mujeres y niñas sufrirá violencia física o sexual a lo largo de su vida. En este corto, podemos ver que Silvia es la que sufre esa violencia machista por parte de Raúl.

Es importante observar cómo Silvia va subiendo lo que hemos llamado «escalones», cada cual peor que el anterior, más cruel y más cercano a la violencia sexual y física.

Por tanto, aprendemos que hay que estar atentas a las señales, al micromachismo que no notamos, pero que nos rodea, ese » machismo de baja intensidad» que no debemos ignorar ni dejar pasar, porque es el germen que puede acabar con tu vida.

En la mayor parte de los casos, la víctima no sabrá que está siendo maltratada, ya que la pareja reproduce una serie de comportamientos, ya no sólo normalizados, sino romantizados por la sociedad: celos, comentarios sobre el atuendo, sobreprotección.

Nosotros pensamos sin duda alguna que la violencia contra las mujeres desaparecerá cuando las mujeres dejen de ser ciudadanas de segunda y participen de forma igualitaria en la sociedad, cuando dejen de estar a la cabeza de las cifras de pobreza, de las listas de desempleo o de sufrir la infravaloración de sus trabajos y los problemas de conciliación de su vida personal, laboral y pública. Desaparecerá cuando se deje de usar su imagen como objeto de consumo, cuando sus palabras se oigan con el mismo volumen que las de los hombres y cuando se las nombre y se hagan visibles en todos los espacios sociales. Desaparecerá cuando exista una verdadera educación no sexista donde las niñas y los niños tengan presente y futuro con las mismas posibilidades.

Al ver este cortometraje, cualquiera de nosotras podemos llegar a pensar: » ¿Cómo no se puede dar cuenta de que Raúl es machista? Parece muy obvio y fácil detectar las señales viendo este vídeo desde el primer momento, sin tener ningún lazo sentimental con ninguna persona así o simplemente no estando en su situación. Pero todo es diferente cuando se vive, y sin darte cuenta vas subiendo escalones uno a uno hasta llegar al final de la escalera: la violencia física y sexual. Además, deja de ser fácil romper una relación cuando todo tu mundo se ha evaporado al haberte separado y distanciado de todo lo que no es tu pareja. Silvia lo sufre como adolescente, pero ocurre también en mujeres adultas que abandonan su trabajo, cortan los lazos con su familia, en definitiva, pasan a ser dependientes del hombre emocional y materialmente.

1 de cada 3, repito, Silvia puede ser cualquiera, puedes ser tú, una amiga, tu hermana o tu madre, pero ante todo es una mujer agredida, aunque no nos una a ella ningún tipo de parentesco. Es importante porque es alguien que sufre una vulneración de sus derechos más básicos.

Porque, al igual que Silvia, son muchas mujeres quienes viven en esta escalera cíclica de la violencia de género, Cada vez que suban un escalón se les hará más difícil bajarlo, no se sienten capaces y necesitan ayuda. Hay que apoyarlas y hacer que se sientan seguras para que decidan bajar los escalones de esa relación y seguir adelante.

Como Raúl, he sido testigo de la manipulación que sufren por parte de este tipo de hombres que están muy lejos de serlo realmente. Hombre es aquel que se relaciona de igual a igual con una mujer, completo por sí mismo, sin necesidad de que su felicidad dependa de una mujer a la que someter.

Deberíamos plantearnos cómo llegamos a esta situación de desigualdad que conduce a la violencia machista. Desde nuestra infancia, nos asignan roles que hacen que a mí me hayan regalado una pelota o un “action man” con el que desarrollar la fuerza y destreza física, y a vosotras muñecas para ser cuidadoras responsables y obedientes. La sociedad nos asigna roles distintos desde que asumimos el rosa para las chicas y el azul para nosotros. Solo educando en igualdad podremos alcanzar la igualdad real, y solo con esta se combate la violencia machista, lejos de roles y prejuicios que arrebatan la libertad de las mujeres. Necesitamos que la sociedad cambie, por mujeres como Silvia, que llegan a la peor y más trágica fase de la violencia de género, y también por aquellas para las que ya no hay vuelta atrás y se convierten en titulares de periódicos, en un número más de la lista de mujeres asesinadas por el hecho de haber nacido mujer. Muchas gracias.»

1 comentario en “25 de Noviembre para condenar, recordar y visibilizar”

  1. Pingback: Noviembre, mes de lucha por la erradicación de la violencia contra las mujeres | Proyecto Hipatia

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